treinta y cuatro años que muchos en cien. Te enamoraste. Te casaste. Fuiste mamá. Arriesgaste todo por lo que querías.
Ella bajó lamirada.
—Solo quería ser normal.
—No eres normal, Rosie. Eres extraordinaria.
Lloró.
Y yo también.
Pero esta vez…
De orgullo.
PARTE 8
Un año después.
Estábamos en el jardín de la casa de mis padres.
Era el primer cumpleaños de Elena y Sofía.
Había globos.
Había pastel.
Había risas.
Rosie estaba sentada en el pasto con sus niñas.
Ben le tomaba fotos.
Mis padres reían con los nietos.