NADIE ME HA ELEGIDO NUNCA… HASTA QUE UN CEO SE ARRODILLÓ ANTE ELLA-TANTONA

diciendo:
—Hola, Berta.
Esperaba a David.
Pasaron meses.
El proceso fue largo.
Hubo entrevistas, visitas, evaluaciones y momentos difíciles.
Hubo dudas.
Hubo miedo.
Y hubo noches en las que Berta volvió a preguntarle a Rosanna:
—¿Y si esta vez también se va?
Rosanna siempre le respondía:
—Entonces veremos qué sucede mañana.
Hasta que llegó el día.
La resolución fue favorable.
Berta no entendió todos los documentos.
Solo vio a Rosanna llorando.
Después vio a David acercarse.
Él no dijo nada.
Simplemente abrió los brazos.
Berta corrió haciaVél.
Lo abrazó con