NADIE ME HA ELEGIDO NUNCA… HASTA QUE UN CEO SE ARRODILLÓ ANTE ELLA-TANTONA

a demostrártelo.
Rosanna se cubrió la boca para contener el llanto.
Aquella tarde no hubo una adopción inmediata.
No podía ser así.
Había procedimientos, evaluaciones y muchas decisionesque debían tomarse correctamente.
David lo sabía.
Pero al día siguiente regresó.
Y volvió dos días después.
Y luego la semana siguiente.
Y después de varias semanas, Berta comenzó a hacer algo que no había hecho durante mucho tiempo.
Volvió a esperar.
Pero esta vez no esperaba que alguien viniera a elegirla.
Esperaba escuchar unos pasos conocidos en el pasillo.
Esperaba aquella voz