NADIE ME HA ELEGIDO NUNCA… HASTA QUE UN CEO SE ARRODILLÓ ANTE ELLA-TANTONA

Entonces seguirás siendo mi familia.
Aquella noche, por primera vez, Berta abrió una maleta sin miedo.
Guardó su ropa.
Su muñeca.
Y aquel viejo cuaderno azul.
Antes de cerrar la maleta, arrancó una de las páginas.
Era el dibujo de la casa.
La misma casa azul.
Pero esta vez había algo diferente.
Había una persona detrásde la puerta.
Berta se lo entregó a David.
—Ahora sí está terminada.
David miró el dibujo.
—¿Quién es?
Berta sonrió entre lágrimas.
—No sé.
—¿No?
—Creo que es alguien que decidió quedarse.
David tuvo