la vista.
—En la cocina, güey. Según ella estaba cansada, pero ya le dijimos que mínimo ayudara con algo.
Karla soltó una risa burlona.
—Ay, Diego, no hay exageraciones. Nomás son unos trastecitos. Además, embarazada no significa inútil. Libros sobre embarazo
Doña Carmen sospechaba como si estuviera dando una lección de vida.
—Mijo, cuando yo estaba embarazada de ti, lavaba, trapeaba, cocinaba y todavía me iba al mercado cargando bolsas. Ahora las muchachas creen que por tener panza ya son de cristal.
Diego pidió cambio de turno para estar con