ya no podía alcanzarnos.
Esa noche fui al río.
El mismo lugar donde Garrett pensó que terminaría mi historia.
Miré el agua tranquila.
Antes había sido un lugar de miedo.
Ahora era un lugar de recuerdo.
Recordé el momento en que pensé que iba a morir.
Recordé la puerta cerrada.
El agua subiendo.
La traición.
Pero también recordé algo más.
La mano de mi hermano.
La voz que me dijo que siguiera viva.
Porque a veces las personas que parecen más rotas son las que han estado luchando en silencio