Luego miró el recipiente.
—No lo escondas —murmuró—. Mamá hizo lo mismo cuando murió mi papá.
Julián se quedó inmóvil.
Doña Graciela giró hacia su hija con una expresión que Valeria nunca le había visto.
No era preocupación.
Era miedo.
—Estás confundida por el golpe —dijo Graciela—. No sabes lo que estás diciendo.
Abril apretó los dientes.
—Sí sé.
Valeria tomó el teléfono y llamó a emergencias sinbajar
por la escalera, porque los escalones seguían cubiertos por la