PARTE 2 / A los 78 años me casé con un hombre rico para proteger sus últimos días…

dejó instrucciones legales muy claras. Todo lo que se haya entregado a la señora Romero le pertenece exclusivamente a ella.

 

Daniel clavó los ojos en él.

 

—Usted trabaja para nuestra familia.

 

—Trabajaba para su padre.

 

Aquello lo hizo callar durante unos segundos.

 

Patricia se acercó a mí.

 

—Mi padre estaba enfermo. Tú apareciste cuando era vulnerable, te casaste con él y ahora pretendes quedarte con lo que pertenece a sus hijos.

 

La miré fijamente.

 

Dos años atrás probablemente habría bajado la cabeza.