Mi hijo falleció hace una semana… pero lo que apareció en mi puerta el Día de la Madre cambió todo.

cambió todo.

 

—Hay más…

 

La verdad escondida en la mochila

La nota de disculpas

Lucía sacó un papel arrugado del fondo de la mochila.

 

Estaba doblado muchas veces, como si Mateo hubiera querido esconderlo.

 

Lo abrí lentamente.

 

“Mamá:

 

Perdón por arruinar el mural del Día de la Madre.

 

Sé que estás cansada y enferma, y yo solo causé más problemas.

 

Pero te prometo que no soy malo.

 

—Mateo”

 

Sentí frío en todo el cuerpo.

 

—¿Qué es esto? —pregunté.