Te dije que no te metieras. Vuelve a tu mesa.
En ese momento Arturo se levantó y caminó hacia ellos. David salió, bloqueó la puerta y habló lo bastante alto para que todos escucharan.
—Mi experiencia me permite saber quién tiene dinero antes de abrir una ficha. Usted está haciendo perder el tiempo a esta oficina. Márchese o llamaré a seguridad.
El silencio fue inmediato.
Arturo dejó la
carpeta sobre el mostrador.
—No se preocupe. Me marcho. Pero mañana quizá descubramos quién estaba