perdiendo realmente el tiempo.
Sara soltó una risa nerviosa. David volvió a su despacho convencido de haber ganado.
Miguel, en cambio, miró otra vez la pantalla.Elige Monitores Gaming
Debajo del nombre de Arturo acababa de aparecer una nueva orden:
“AUDITORÍA EXTRAORDINARIA. 11:00. PRESENCIA OBLIGATORIA DE TODO EL PERSONAL”.
A la mañana siguiente, Sara llegó 40 minutos antes. David ya estaba en su despacho, con la americana colgada en el respaldo y 3 cafés vacíos sobre la mesa. Había pasado la noche