vez respondió:
—Ya tengo cita conhacía mal.
No pidió recuperar la dirección. No habló de objetivos ni de su antigua oficina.Diccionarios y enciclopedias
Contó que su hijo mayor le había preguntado por qué ya no llevaba el coche de empresa. Al principio había inventado una explicación. Días después decidió contarle la verdad: había perdido el puesto porque había tratado mal a una persona creyéndose superior.
—Fue la conversación más difícil que he tenido con él —admitió—. Pero no quería enseñarle a esconder los errores detrás