PARTE 2: EL FUNERAL DE LA MUJER QUE NO MURIÓ

no es proteger.

 

Gerardo bajó la mirada.

 

Barragán abrió la primera carpeta.

 

—Tu casa está segura. Andrés nunca tuvo derechos reales sobre ella. Los papeles que te hizo firmar intentaban simular una deuda personal, pero no bastan para quitarte la propiedad. Mercadoinmobiliario

 

Respiré apenas.

 

—Entonces, ¿qué querían?

 

Gerardo habló por fin.

 

—Tu abuela Amalia creó un fideicomiso para proteger a mujeres víctimas de abuso económico y despojo familiar. También dejó acciones de la constructora a tu nombre. Yo debía entregártelas cuando cumplieras 30