PARTE 2: EL FUNERAL DE LA MUJER QUE NO MURIÓ

 

Barragán la conectó.

 

La pantalla mostró a mi abuela Amalia, sentada en su jardín de Coyoacán, más delgada que en mis recuerdos, pero con la mirada firme.

 

—Valeria —dijo en el video—, si estás viendo esto, es porque alguien intentó usar tu corazón para quitarte tu voz. El fideicomiso no es un regalo. Es una responsabilidad. Y si alguien de la familia intenta tocarlo antes que tú, no lo confundas con ambición. Llámalo por su nombre: traición. Familia

 

Luego apareció una foto.

 

Mauricio, Andrés y