Le Dio Un Riñón A Su Esposo Y Él Volvió A Una Casa Que Ya No Existía-dynana

sin aceptar que legalmente el nombre que aparecía en los documentos no era el suyo.

—Ahora no es momento —dijo.

Rita cruzó los brazos.

—Para ti nunca es momento.

—Acabo de salir del hospital.

—Y yo llevo dos años esperando.

La frase quedó entre ellos.

Dos años.

Teresa bajó la mirada, incómoda, y decidió regresar a su casa.

Víctor se quedó frente a las ruinas con una mujer que acababa de confirmar, sin querer, exactamente aquello que Ana había escuchado detrás del biombo verde.

Esa tarde intentó localizarla seis veces.