Le Dio Un Riñón A Su Esposo Y Él Volvió A Una Casa Que Ya No Existía-dynana

había guardado porque aquel día, meses atrás, había sentido alivio.

Había llegado a casa con el sobre apretado contra el pecho pensando que quizá Víctor tendría otra oportunidad.

Él ni siquiera recordaba ese día.

—Esto también me lo llevé antes del incendio —dijo.

Víctor observó el sobre.

—¿Qué es?

—El principio.

Ana no se lo entregó.

—Cuando me dijeron que podía ayudarte, pensé que era la mejor noticia que habíamos recibido en meses.

Víctor tragó saliva.

—Lo fue.

—Para mí significaba que todavía podíamos tener tiempo.

Ana volvió a guardar