la casa familiar. Aseguraba que Mariana había sufrido episodios de paranoia y que atacó a Arturo al ser descubierto desviando dinero. —Ya perdimos a nuestro hijo —declaró ante las cámaras—. No permitamos que el odio nos bastante también a nuestra hija. La mentira parecía dolor auténtico. Horas después, Mariana recibió una notificación judicial. Sus padres habían solicitado declararla incapaz debido al traumatismo. Teresa quería convertirse en su tutora legal, controlar sus cuentas, elegir médicos y prohibir que hablara
con la fiscalía. —Primero intentó matarme y ahora quiere decidir si pueden