PARTE 2 — LA FOTOGRAFÍA QUE CAMBIÓ TODO

fondo, mirando la pantalla. Después se veía a Rosa Elena cruzar la puerta con su propia llave.

Julián pasó a la siguiente fotografía.

Mauricio señalaba el balcón. Su madre miraba hacia mí.

La tercera imagen hizo que se me helara la sangre.

Rosa Elena tenía una mano en mi espalda. Mauricio estaba a pocos pasos, inmóvil. No intentaba detenerla. No

llamaba a emergencias. Solo miraba.

—¿Quién tomó estas fotos? —susurré.

—La cámara del sistema doméstico. Mauricio desconectó el audio, pero olvidó que las imágenes se guardaban en una cuenta externa.