Las uñas frágiles se rompen por una razón que casi nadie mira

fácil y la punta deja de abrirse como papel barato.

La hidratación externa ayuda, sí, pero no reemplaza el plato. Si tu comida trae pura tortilla, pan y café, la uña se queda sin ladrillos para reconstruirse.

Por eso la combinación manda: menos químicos, más proteína, mejor descanso. Juntas, esas tres cosas hacen más que cualquier botellita bonita de la farmacia de la esquina.
El detalle nocturno que arruina todo si lo ignoras

Hay un sabotaje silencioso que vuelve inútil medio esfuerzo: dormir con el cuerpo agotado y sin darle