un desfalco de más de 31 millones de dólares a través de compras infladas y empresas fantasma. Minutos después, las alertas de seguridad captaron a Claire, a su hermano Bradley
y a Martín allanando los archivos confidenciales de la compañía en plena madrugada para robar documentos de un fideicomiso antiguo.
Con el apoyo de su tío David, Daniel destapó la verdad: su abuelo le había heredado un valioso terreno protegido desde 1944, y los Collins estaban coludidos con un juez influyente llamado Arthur Sterling-Vance para quitárselo. Toda la farsa de