Algunas historias dejan una huella imborrable. Esta comienza con una boda fastuosa y termina con un sudario blanco. Entre medios, se esconde una verdad que años de silencio y dinero intentaron ocultar.
Cuando Priya cumplió dieciocho años, no pensaba en casarse. La joven quería continuar sus estudios, encontrar un buen trabajo y, algún día, elegir al hombre con quien compartiría su vida.
Pero fueron sus padres quienes decidieron su destino. La atravesaba un período difícil. El padre debía una gran suma de dinero, los acreedores llamaban a