Pero aquella información que durante años había permanecido incompleta ahora podía tener utilidad para otras personas.
—Entonces todo aquello que Julian investigó…
—No quedó olvidado en una carpeta.
Sonreí.
—Le habría gustado saberlo.
—Lo sé.
Nora guardó los documentos.
Pensé que aquella era la razón de su visita.
Pero no se levantó.
—Hay otra cosa.
—Siempre hay otra cosa contigo.
Sonrió nerviosamente.
Entonces metió la mano en el bolso y sacó una pequeña fotografía.
Una ecografía.
Durante unos segundos no entendí.
Después me llevé ambas manos a la boca.
—Nora…