con ocultar. Yo lo hice. Tu madre también tuvo miedo. Y tu abuela sufrió las consecuencias de decisiones que nunca pudo tomar porque desconocía la verdad.
Así que habla.
Pregunta.
Cuenta las cosas importantes mientras todavía puedas hacerlo.”
Chloe tomó mi mano.
Las últimas líneas eran todavía más sencillas.
“Si algún día tienes un hijo y te pregunta por mí, no le digas solamente que fui el hombre que te dio un riñón.
Dile que quemaba las tostadas.
Dile que cantaba fatal.
Dile que tuve miedo muchas veces.
Dile que