ya no necesitaba otro secreto para continuar.
Porque su verdadero legado nunca había sido el riñón que donó.
Era la familia que, incluso después de perderlo, aprendió por fin a no perderse entre sí.
FIN.
ya no necesitaba otro secreto para continuar.
Porque su verdadero legado nunca había sido el riñón que donó.
Era la familia que, incluso después de perderlo, aprendió por fin a no perderse entre sí.
FIN.