sí.
Después abrió otro cajón.
—Pero Julian dejó una cosa más.
Sacó un pequeño sobre blanco.
En él estaba escrita una fecha.
La fecha correspondía al día en que Julian debía haber salido del hospital.
—¿Qué es?
—No lo sé. Me pidió expresamente que no lo abriera.
Tomé el sobre.
Dentro había una llave pequeña y una nota.
“Mamá: ahora que conoces la verdad, ve al lugar donde despedimos a Mateo. Taquilla 214. Julian.”
Sentí un escalofrío.
Conocía perfectamente aquel lugar.
La antigua estación central.
El último sitio donde
había