ella.
—El tío…
Se detuvo.
Nos miró.
—Mi papá me la compró.
—Sí —respondió Chloe.
Nora acarició el manillar.
Sobre la cama había una fotografía enmarcada.
Julian y Nora.
Debajo, una pequeña placa decía:
“Nunca tengas miedo de avanzar. Yo estaré orgulloso de ti aunque ya no pueda correr detrás de la bicicleta.”
Nora todavía era demasiado pequeña para comprender completamente aquellas palabras.
Pero yo sí las comprendí.
Julian había preparado aquella habitación antes de entrar al hospital.
Regresamos al salón.
Abrimos primero el sobre de Chloe.
Yo me aparté