Desperté en un mundo salvaje: de programador a líder de la tribu Lunara

la batalla se disipaba sobre el valle renacido, subí a la roca más alta del asentamiento.A mis pies, cientos de guerreras felinas y lobo golpeaban sus lanzas contra los escudos al unísono, aclamando mi nombre con un rugido que estremeció los confines del bosque. A mis costados estaban Kaelen y Vanya, protegiendo mi espalda como mis comandantes de mayor confianza.

En mi antigua vida fui un esclavo moderno de pantallas y horarios vacíos; en este nuevo mundo salvaje, la inteligencia, el coraje y la hermandad me habían transformado en