Desperté en un mundo salvaje: de programador a líder de la tribu Lunara

con las orejas pegadas a la cabeza en señal de alarma.—Lo sé porque puedo ver lo que ustedes ignoran —respondí con una seguridad que jamás sentí en mi oficina—. Si quieres salvar tu pierna, haz que desaten mis manos.

La raíz de sauce plateado que crece detrás de ese peñasco contiene salicina; machacada con arcilla azul detendrá la infección en dos horas.Dos de las centinelas intercambiaron miradas temerosas. Tras unos segundos de agónica duda, Kaelen cortó las ataduras con un golpe seco de su daga.

Con los dedos