Iba a transferirle ocho millones a mi esposo para cerrar un contrato… hasta que lo vi comprándole un collar a su amante

barata. La escena ya la hiciste tú.

—Mia es joven. Se confundió.

—Qué generoso culparla primero.

Él abrió los ojos.

—No la estoy culpando.

—La estás reduciendo. Como haces con todas las mujeres cuando dejan de servirte.

La frase lo irritó.

—No te atrevas a hablarme así.

Me puse de pie.

El silencio en el palco se volvió filoso.

—¿Así cómo? ¿Como tu esposa? ¿Como tu socia mayoritaria? ¿O como la mujer que acaba de descubrir que su marido ha estado pagando una amante con la misma mano con la