en el grupo.No había ido a mi casa con un plan elaborado para entrar. Según dijo, pensaba tocar cuando yo regresara y preguntarme si todavía tenía “cosas de la empresa” para vender. Llegó antes porque no sabía cuánto tardaría desde el centro y prefirió esperar. Era una explicación posible para parte de la noche, pero no justificaba mentirle a Yolanda diciendo que yo le había dado personalmente la dirección ni permanecer vigilando una casa abierta sin avisarme.
Cuando le señalaron esas contradicciones, cambió la historia. Admitió que al ver
VOLVÍ A MI CASA A LAS TRES DE LA MAÑANA Y ENCONTRÉ