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años.
Mientras ella creía que lo estaba protegiendo, él también la estaba protegiendo a ella.
Ricardo se levantó otra vez.
—¡Es una trampa! Ese niño fue manipulado. Marisol siempre ha sido buena para dar lástima. Neta, esto es ridículo
Entonces Mateo sacó otra cosa de la mochila.
Una libreta escolar de pasta verde.
Las esquinas estaban dobladas.
—También escribí fechas.
El juez la recibió.
Abrió la primera página.
La letra era de niño, grande y chueca.
“Lunes 5: papá dijo que mamá era una muerta de hambre.”
“Miércoles 7: