Nos decía que si no lo escogíamos, mi mamá se iba a quedar sola, sin dinero y sin poder vernos.
La abogada se levantó rápido.
—Su Señoría, esto puede ser manipulación de la madre.
—¡Mi mamá no sabía! —gritó Mateo, y la voz le salió rota, pero fuerte—. Ella siempre nos decía que dijéramos la verdad, aunque le doliera.
Marisol se cubrió la boca.
Sofía bajó de la silla y corrió hacia ella.
Marisol la abrazó como si alguien se la hubiera querido arrancar de los brazos.
El juez pidióv