El juez le pidió elegir entre su mamá sin dinero y su papá millonario, pero el niño levantó un celular viejo y dejó al juzgado sin respirar PARTE 2

que revisaran el celular.

El secretario conectó el aparato a una pantalla pequeña del juzgado.

El primer video empezó.

Se veía una sala enorme, con pisos de mármol, lámparas elegantes y una mesa de centro donde nadie podía tocar nada.

Mateo estaba sentado en un sillón.

Sofía lloraba en una esquina.

Ricardo caminaba frente a ellos con una copa en la mano.

Sin traje.

Sin sonrisa.

Sin máscara.

—Mañana van a decir que quieren vivir conmigo —decía Ricardo en el video—. Clarito. Sin ponerse chillones.

—Yo quiero vivir con mi