difíciles de explicar.
Cada noche, Luna subía a la cama y se acomodaba junto al vientre de Emily. En ocasiones rodeaba por completo su barriga y permanecía inmóvil durante largo tiempo, sin apartarse ni un instante. Al principio la escena les parecía enternecedora. Emily incluso grababa videos y los compartía en internet, donde miles de personas comentaban lo increíble y adorable que resultaba aquella amistad.
Pero poco después todo cambió.
La anaconda dejó de alimentarse casi por completo.
El esposo de Emily intentó ofrecerle conejos y carne de pollo en