Sobreviví al sabotaje de mi esposo y lo escuché brindar por mi muerte— heyily

Mauricio no quería salvar la empresa.

Quería vaciarla.

El seguro solo le daría suficiente liquidez para cubrir temporalmente el agujero y ganar tiempo para huir.

Mi muerte también le permitiría usar documentos falsificados para intentar apoderarse de participaciones que creía que pasarían a su control.

Todo estaba conectado.

El seguro.

La empresa.

Daniela.

Mi identidad.

Mi muerte.

Meses después comenzó el juicio.

Mauricio me vio por primera vez desde la noche del accidente cuando entré a la sala.

Yo llevaba un traje gris oscuro.

Nada llamativo.

Nada de joyas.

Nada