A LAS 2:27 DE LA MADRUGADA, MI MADRE DE 71 AÑOS ME LLAMÓ DESDE UNA COMISARÍA Y SUSURRÓ: “TU ESPOSO ME GOLPEÓ CON UN BAT”… GUARDÉ SUS LENTES ROTOS SIN IMAGINAR QUE ERAN LA PRIMERA PISTA DE UN SECRETO DE MILLONES DE PESOS

escuchado a Alejandro hablar por teléfono de madrugada.

Siempre usaba el despacho.

Siempre cerraba la puerta.

Pero una noche Sofía había bajado por agua y lo escuchó decir:

“Mientras Roberto estuviera vivo, jamás podíamos tocar las propiedades.”

Después dijo:

“Ahora solo falta encontrar la cesión original.”

Sentí un escalofrío.

—Sofía, ¿recuerdas algún nombre?

—Montalvo.

Tuve que agarrarme del borde de la mesa.

Inversiones Montalvo.

El mismo nombre que mi madre acababa de mencionar.

Llamé inmediatamente a una abogada civil que había trabajado con mi padre durante años.

Se llamaba licenciada