A LAS 2:27 DE LA MADRUGADA, MI MADRE DE 71 AÑOS ME LLAMÓ DESDE UNA COMISARÍA Y SUSURRÓ: “TU ESPOSO ME GOLPEÓ CON UN BAT”… GUARDÉ SUS LENTES ROTOS SIN IMAGINAR QUE ERAN LA PRIMERA PISTA DE UN SECRETO DE MILLONES DE PESOS

y setenta millones de pesos.

Me quedé completamente inmóvil.

—Mi padre nunca fue millonario.

—Porque ese dinero no era completamente suyo.

Teresa me pidió que fuera a su despacho.

Llegué poco después del mediodía.

Sacó una carpeta antigua.

Y entonces entendí por qué mi padre jamás había hablado de aquellas propiedades.

Inversiones Montalvo había comenzado como una pequeña sociedad formada por cuatro contadores e inversionistas.

Con los años, tres socios murieron.

Mi padre terminó administrando participaciones de herederos y fideicomisos.

Pero existía un documento clave.

Una cesión accionaria firmada en