trabajado durante años como asesor financiero independiente.
Yo sabía que llevaba algunas cuentas de empresas.
Lo que no sabía era que varias compañías vinculadas a él habían recibido dinero proveniente de propiedades administradas por Inversiones Montalvo.
—¿Cuánto?
Teresa pasó páginas.
—Lo que hemos podido rastrear: once millones ochocientos mil pesos.
Sentí que me ardían los ojos.
—¿Mi esposo le robó dinero a mi padre?
—Eso parece.
—¿Y mi padre lo sabía?
Teresa me miró.
—Creo que lo descubrió poco antes de morir.
La habitación quedó en silencio.
Once meses atrás,