¡MI ESPOSO ME BESÓ ANTES DE SALIR DE CASA COMO CADA MAÑANA

la cuarta…
Era Gabriela.
Por eso ella siempre supo exactamente qué debía hacer para quedarse con toda la herencia.
Meses después, el tribunal anuló todas las maniobras realizadas sobre el fideicomiso y confirmó que tanto Lucía como yo éramos las únicas beneficiarias legítimas. Ricardo fue condenado por tentativa de homicidio agravado, fraude al seguro y conspiración criminal. Gabriela recibió una pena menor tras colaborar con la investigación y revelar el funcionamiento completo de la red que había intentado destruir a nuestra familia durante décadas.
Hoy vivimos lejos de aquella casa.