¡MI ESPOSO ME BESÓ ANTES DE SALIR DE CASA COMO CADA MAÑANA

Lucía ya no despierta gritando por las noches. A veces todavía recuerdo la mañana en que Ricardo me besó antes de salir, fingiendo ser el esposo perfecto. Todos pensaron que la explosión había sido el final de nuestra historia.
En realidad, fue el instante en que comenzó a derrumbarse la mentira que él y mi propia hermana llevaban construyendo durante diez años.