de las promesas de Victor.
Marcus asintió lentamente.
—Tienes derecho.
Ortega intervino.
—Doctor Hale, necesitamos una declaración formal.
—La tendrán.
—Y necesitamos acceso a determinados registros financieros y administrativos relacionados con las organizaciones que aparecen en estos documentos.
—También los tendrán.
Aquello me sorprendió.
—¿Así de fácil?
Marcus me miró.
—Llevo dieciocho años esperando que alguien pudiera hacer esa pregunta
sin que la respuesta terminara desapareciendo.
Nos llevaron a una sala privada.
Marcus comenzó a hablar.
A finales de la operación Northstar, había trabajado como médico de apoyo para nuestra