El sheriff disparó a mi hijo y se rio… pero no sabía quién era realmente su padre

hombre dentro del condado.

—¿Price?

—Una pieza menor.

—¿Bell?

—Intentaba reunir pruebas.

—¿Y tú?

Marcus tardó en contestar.

—Un cobarde.

—Eso no responde.

—Durante años firmé documentos que no debería haber firmado. A veces porque me engañaron. Después porque tenía miedo.

—¿De qué?

Marcus miró hacia el pasillo.

—De que hicieran exactamente lo que terminaron haciendo con Ethan.

Aquello me silenció.

—¿Eleanor ordenó disparar a mi hijo?

—No lo sé.

—¿Richard actuó por su cuenta?

—Eso creo, pero no puedo demostrarlo.

Ortega tomó nota.

—Entonces necesitamos encontrar a Eleanor.

Marcus