—Bell.
—Entonces ¿por qué permitiste que Ethan fuera?
Victor me miró con dolor.
—Llegué demasiado tarde.
Aquella respuesta no me satisfizo.
Pero Ethan habló antes que yo.
—¿El entrenador sabía que iban a dispararme?
Ortega negó.
—No tenemos pruebas de eso. Según Richard, Mills únicamente recibió instrucciones para cambiar tu horario de entrenamiento de aquel día y recomendarte que cubrieras el turno de otro chico en la gasolinera.
Ethan abrió mucho los ojos.
—Noah.
—¿Quién es Noah? —pregunté.
—Mi compañero.
Ethan se incorporó cuanto pudo.
—Papá, yo no debía trabajar