El sheriff disparó a mi hijo y se rio… pero no sabía quién era realmente su padre

policía?

—Fiscalía estatal.

Su expresión cambió.

—No quiero hablar con los del sheriff.

—No tendrás que hacerlo ahora.

Guardó silencio.

Después susurró:

—Había una mujer.

Sentí un vuelco.

—¿Elena?

Ethan frunció el ceño.

—No sé cómo se llamaba.

—¿Qué viste?

Cerró los ojos intentando reconstruirlo.

—Estaba en el aparcamiento. Cuando el sheriff empezó a gritarme, ella sacó el teléfono.

Miré

a Laura.

—¿Lo estaba grabando?

—Creo que sí.

Aquello explicaba muchas cosas.

—Ethan, ¿por qué te detuvo el sheriff?

Mi hijo tardó en responder.

—Eso es lo que no entendéis.