pasó desapercibida.
—¿Era?
Ortega bajó la fotografía.
—Murió hace tres semanas.
Laura se llevó una mano a la boca.
—¿Cómo?
—Accidente de tráfico.
La habitación quedó en silencio.
—¿Y crees que no fue un accidente? —pregunté.
—No he dicho eso.
—Pero lo estás investigando.
Ortega no respondió.
No necesitaba hacerlo.
Ethan empezó a agitarse.
Marcus intervino inmediatamente.
—Se acabaron las preguntas.
—Solo una más —dijo Ethan.
Nos miró.
—El sheriff me vio mirando.
Tragó saliva.
—Se acercó y me preguntó cuánto había escuchado.
Sentí cómo mis manos se cerraban.
—¿Qué