El sheriff disparó a mi hijo y se rio… pero no sabía quién era realmente su padre

Vacío.

La puerta del conductor estaba abierta.

Su bolso seguía dentro.

Pero Elena había desaparecido.

Y había algo más.

En el asiento del copiloto encontraron un teléfono roto.

La tarjeta de memoria seguía intacta.

Ortega recibió una fotografía preliminar de la pantalla.

Me la enseñó.

Había varios vídeos.

El último había sido grabado a las 22:18.

La misma horav

aproximada en la que Ethan recibió los disparos.

—Puede ser la grabación que hizo Elena —dije.

—Puede ser.

—Entonces ya tenemos lo que necesitamos.

Ortega negó con la cabeza.

—Tenemos