disparos.
—Eso todavía se está investigando.
—¿Dónde está el sheriff?
La sonrisa desapareció.
—No puedo hablar de eso.
Entonces apareció Marcus.
—El paciente no está en condiciones de ser interrogado —dijo con firmeza—. Y mientras esté bajo mi cuidado, nadie entra sin autorización médica.
Price lo miró durante unos segundos.
—Doctor, estamos intentando aclarar lo ocurrido.
—Entonces aclárenlo mañana.
Marcus abrió la puerta de la habitación.
—Esta noche estáis interfiriendo con la recuperación de un menor.
Los tres agentes terminaron marchándose.
Pero antes de doblar la esquina, Price se volvió