había trabajado durante unos meses con nuestra unidad analizando información financiera y rutas logísticas.
Yo había olvidado su nombre.
Hasta aquel instante.
Thomas Bell.
En la parte posterior de la
que nunca olvidaré.
—¿Qué había dentro?
Colocó una carpeta sobre la mesa.
—Copias de contratos, transferencias, registros de propiedades, grabaciones y una memoria cifrada. Todo tendrá que verificarse.
—¿Pruebas contra el sheriff?
—Posiblemente. Y contra otras personas.
—¿Cuántas?
Ortega me miró.
—Esto podría ser mucho más grande que él.
Después sacó un sobre.
Mi nombre estaba escrito en la parte