El sheriff disparó a mi hijo y se rio… pero no sabía quién era realmente su padre

—No somos familia.

Ortega revisó los datos.

—Según esto, utilizó el nombre completo Richard Alan Vance desde hace décadas.

Era una coincidencia inquietante, pero una coincidencia no era una prueba.

Seguimos leyendo.

Entonces apareció algo mucho más concreto.

Una transferencia realizada dieciocho años atrás desde una cuenta vinculada a Victor hacia una empresa controlada por Richard.

Aquello sí podía investigarse.

—Así empezó —murmuró Ortega.

—¿Qué?

—Si los documentos son auténticos, Richard recibió dinero de una estructura relacionada con tu hermano antes de convertirse en sheriff.

Me senté.

Durante años había