El sheriff disparó a mi hijo y se rio… pero no sabía quién era realmente su padre

Me incliné hacia él.

—Entonces construiremos nuestra vida alrededor de lo que sí puedas hacer. Pero todavía nadie ha dicho que no volverás a caminar.

—Tengo miedo.

—Yo también.

Era la primera vez que se lo admitía.

Ethan me miró sorprendido.

—¿Tú?

—Especialmente yo.

Apretó mi mano.

Aquella conversación hizo por mí algo que ninguna operación militar había conseguido.

Me

recordó qué estaba defendiendo realmente.

No era mi orgullo.

Era su futuro.

A la mañana siguiente, la investigación dio un giro.

Nolan Price apareció.

No lo encontraron escondido.

Se presentó